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Inusitada para su época, y aun más por venir de la pluma de una mujer escritora, Blanca Sol (1889) fue un verdadero éxito de librería con cuatro ediciones en vida de la autora. Ya desde su primera edición la novela provocó un escándalo en el cerrado y pacato ambiente limeño, que supuso que la obra aludía a una conocida mujer de la alta sociedad.
Mercedes Cabello de Carbonera (1842-1909) buscó distanciarse de estos ataques haciendo cambios sustanciales para la segunda edición, e incluyendo un prólogo que destacaba sus intenciones de escribir una obra realista, una novela social que se inspiraba en la realidad pero que no la copiaba. Por eso declara en su prólogo: «Los que buscan símiles como único objetivo del intencionado estudio sociológico del escritor, tuercen malamente los altísimos fines que la novela se propone en nuestras modernas sociedades».
Mercedes Cabello era para la época de la publicación de esta novela también una conocida escritora que abogaba por la revindicación de la mujer y el mejoramiento de su sociedad con ensayos como «La influencia de la mujer en la civilización», «Necesidad de una industria para la mujer», «El positivismo moderno» y «La influencia de las bellas artes en el progreso moral y material de los pueblos».
En Blanca Sol, la autora peruana explora las consecuencias del arribismo social, la adulación, la vanidad y el desmedido encaprichamiento narcisista a la vez que critica el matrimonio por conveniencia. A este respecto, la protagonista epónima exclama, «el matrimonio sin amor, no era más que la prostitución sancionada por la sociedad.
La novela cuenta la historia del ascenso social de Blanca Sol al convertirse en la mujer «a la moda» de la sociedad limeña, hasta su descenso a la prostitución. Blanca se casa con un inocentón rico, quien la salva a ella y a su familia de la ruina económica. Protegida por la fortuna de su marido, lleva la despreocupada vida de una mujer que cree tener el porvenir asegurado y despilfarra alocadamente, lo cual a la larga resulta en la bancarrota de éste. En la penuria, con el marido encerrado en un manicomio tras el impacto de verse en la insolvencia y con seis hijos que alimentar, Blanca Sol sigue el único camino que ella ve para conservar su estilo de vida –la prostitución. Su actitud es desafiante hasta el final, y busca vengarse de esa sociedad que le rinde culto al dinero despreciándola «y escarneciendo a la virtud y a la moral».
Blanca Sol presenta muchos de los temas sobre los que Mercedes Cabello ha escrito en sus ensayos: la pretensión, el excesivo materialismo, el matrimonio por conveniencia y la educación de la mujer. La novela combina el melodrama con las técnicas realistas y hace la radiografía de una sociedad que, como dice en su ensayo «El positivismo moderno», todo lo reduce al oro haciendo consistir la gloria, el saber, la virtud, el poder, la caballerosidad en crearse una fortuna o, como se dice hoy, una posición a cualquier precio, a cualquier costa».
Mercedes Cabello de Carbonera es también autora de las novelas Sacrificio y recompensa (1886); Los amores de Hortensia (Una historia contemporánea) (1887); Eleodora (1887); Las consecuencias (1889); El conspirador (1892). Además publicó en libro los siguientes ensayos: La novela moderna. Estudio filosófico (1892); La Religión de la Humanidad. Carta al señor D. Juan Enrique Lagarrigue (1893); El conde León Tolstoy (1894).
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1845-1909
Escritora nacida en Moquegua, en la zona sudoccidental del Perú.
Casada a los 20 años con Urbano Carbonera, un prestigiado médico,
sus inicios como escritora fueron artículos en las revistas: “Correo
del Perú” y “Revista de Lima”.
En 1879, publicó su ensayo Perfeccionamiento de la educación
de la mujer, donde afirma que la emancipación e instrucción
de las mujeres benefician a la sociedad, puesto que “la instrucción
y la moralidad de las mujeres ha sido en todo tiempo el termómetro que
ha marcado los progresos y el grado de civilización y virilidad de las
naciones”.
Enrolada en la corriente filosófica del positivismo de Augusto
Comte propugnó la educación laica, los principios científicos
y el ideal del progreso.
Su obra era preceptiva ya que consideraba que la literatura debía colaborar
en la construcción social, de ahí sus novelas y ensayos naturalistas
críticos: Sacrificio y recompensa (1886), Blanca Sol.
(1889), Consecuencias (1890) y El conspirador
(1892).
Luego de su triunfo literario en el concurso del “Ateneo de Lima”
por Sacrificio y recompensa, las novelas que sucesivamente
escribió –sobre todo Blanca Sol y Las
consecuencias– la fueron colocando en una corriente opositora
a la elite limeña
La temática erótica e íntima de los primeros escritos es
resaltada en Blanca Sol., y ello le genera críticas
impensadas como la de Juana Manuela Gorriti, quien durante su
larga estadía en Lima había ejercido el papel de “madre literaria”
de Mercedes Cabello entre otras escritoras.
Blanca Sol (1889) fue, junto con Aves sin
nido (1888) de Clorinda Matto de Turner, uno de
los primeros best-sellers del siglo XIX en el Perú, y entre los años
1889 y 1894 logró vender tres ediciones. Sin embargo el éxito de
mercado convirtió la autora en blanco de renovados ataques.
Tomada como ejemplo, tanto a imitar, por los “librepensadores” (el
periódico de la Liga de Libre Pensadores, El Libre Pensamiento,
editorializó a su favor poniéndola como el símbolo del ideario
liberal) como a denostar, por la reacción conservadora, la frágil
salud psíquica de la escritora terminó por resentirse hasta que
en el verano de 1900 fue internada en el manicomio del Cercado
de Lima.
Aparentemente la gota que colmó el vaso fue un discurso que pronunció
en el Liceo Fanning, atacado inmediatamente por la prensa desde
El Comercio y La Opinión Nacional, cuyos
columnistas comenzaron a llamarla loca y sugerir su encierro en un manicomio.
El discurso pronunciado ante las profesoras y las niñas había sido
a favor de la educación laica, contra la corrupción del clero y
el fanatismo religioso que se inmiscuían en los institutos católicos
de educación.
Alababa la educación laica del Liceo y dejaba traslucir una visión
crítica de la moral y el rol social de la mujer: de colegios de monjas
sólo salen “las mujeres ociosas, egoístas, que aman los
salones más que su propio hogar”, cuando la sociedad se parece
a las colmenas de abejas: “la hembra es la obrera más importante”.

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