El tungsteno / Paco Yunque

Vallejo, César

168 pages - In Spanish
Edición Crítica, Notas y Comentarios
Flor María Rodríguez-Arenas
ISBN: 978-987-1136-67-4
Library of Congress Control Number: 0

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César Vallejo, original innovador y hermético creador, es tal vez uno de los poetas hispanoamericanos más importantes del siglo XX, cuya popularidad y universalidad en la literatura de lengua española son innegables. Además de su labor poética, Vallejo también escribió teatro, crónica periodística y prosa de ficción; sin embargo, comparados con los estudios críticos sobre su poesía, son muy pocos los análisis sobre esta otra producción del escritor peruano.
La producción de ficción de Vallejo, complemento y proyección de la labor poética, apenas empieza a estudiarse; por eso, requiere de un continuo examen, porque al contextualizarse en su ubicación cronológica, estética e ideológica se produce una lectura significativamente más rica que aporta datos más concretos sobre las intenciones literarias del autor.
En El Tungsteno y Paco Yunque , además de la preocupación por temas sociales e ideológicos, se muestra la concepción estética de un arte comprometido y la manera en que el autor, que no podía ser neutral tanto en lo político como en lo social, concibió la ficción como un medio para llegar al lector y despertar su conciencia; pero a la vez se preocupó por mostrar la dinámica de productividad narrativa, en la que los diferentes niveles están transidos y dependen de una relación temática principal: la corrupción.
De ahí que desde el momento en que estos dos textos se publicaron, la crítica, tanto peruana como extranjera, reconociera su importancia por expresar una visión artística en la que Vallejo denunció tanto la corrupción y la destrucción que invade todos los niveles sociales, causados por las políticas de despojo ambiental y humano y la manipulación que los países industrializados efectúan en países con una infraestructura industrial deficiente, como la problemática sociocultural que se origina en la manera en que la masculinidad se desarrolla en miembros de las clases altas, señalando las causas y las consecuencias y mostrando que muchos de los males endémicos de las sociedades se originan en la casa y se institucionalizan en el sistema escolar.
Esta edición, a cargo de la prof. Flor María Rodríguez-Arenas, incluye un profundo análisis introductorio y notas que permiten comprender cabalmente estas magníficas obras de narrativa y el por qué de su importancia en las letras hispanoamericanas.
César Vallejo
(1892-1938)
Poeta y novelista Peruano, nacido en Santiago de Chuco, más gran aldea que ciudad a 3,500 metros de altitud en plena cordillera peruana.
Estudiante brillante a los 18 años parte para Trujillo y se inscribe en la Facultad de Filosofía y Letras. Al año se traslada a Lima con la idea de estudiar medicina, pero renuncia al poco tiempo y vuelve a Trujillo donde entra a trabajar en el establecimiento «Roma», una hacienda de producción azucarera.
Si bien por su puesto recibe un tratamiento y salario dignos, puede presenciar la vida miserable de los casi 4000 peones, que luego reflejará en sus escritos y denuncias de injusticia social.
Al poco tiempo renuncia a su empleo en la hacienda, regresa a Trujillo, consigue un puesto de profesor de colegio y reanuda sus estudios de Letras y Derecho.  
Su tesis El Romanticismo en la Poesía Española es muy elogiada y Vallejo es rápidamente aceptado en el grupo de intelectuales y artistas.

En 1917 se traslada a Lima donde comienza a publicar en periódicos y revistas, obtiene un puesto de director de colegio y se matricula en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos con el proyecto de obtener el doctorado de Letras y de Derecho.
En 1919 publica Los Heraldos Negros , que recibe elogios, y también críticas encendidas.

En 1920 viaja a Santiago de Chuco. En su paso por Huamachuco pronuncia una conferencia que produce escándalo y se ve mezclado en un sangriento conflicto local que degenera en incendio.
Impulsivo intenta erigirse en conciliador entre las partes, pero su presencia resulta sospechosa a las autoridades. Acusado junto con otras 19 personas de provocar el incendio y disturbios políticos, es detenido por casi 4 meses en la cárcel de Trajino. ??

En 1922 gana un concurso con Más allá de la vida y la muerte , lo que le permite hacer imprimir su segundo volumen de poemas Trilce .
En 1923 aparecen dos volúmenes de narración: Escalas (Talleres Gráficos de la Penitenciaría) y Fabla Salvaje , que apareció en la colección «La Novela Peruana» (Año I, No. 9).

En junio se embarca para Europa, con sólo una moneda de 500 soles, un águila de oro anudada en su pañuelo. Sin conocer el idioma y sin relaciones llega en julio a Paris donde pasa dos años de duras penurias. En 1924 el escultor costarricense Max Jiménez le deja su «atelier».
Sus relaciones se extienden y conoce al escultor José de Creft –quien expone tres perfiles de Vallejo– y a Juan Gris con quien entabla una grata amistad.

En 1925 se funda en Paris la empresa «Los grandes periódicos iberoamericanos», donde es nombrado secretario. ?Poco después publica una serie de artículos en las revistas «Variedades» y «Mundial» de Lima, colaboraciones que se proseguirán hasta 1930.
Obtiene además una beca otorgada por el gobierno español y viaja a España.

Como periodista tiene entrada a los teatros, conciertos, exposiciones y frecuenta por los cafés en boga, pero su angustia interior lo lleva a exclamar, en el primer semestre de 1927, «Todo esto no es ni yo ni mi vida». ??
En abril, renuncia a su empleo en «Los grandes periódicos. . . » y en septiembre a su beca del gobierno español.
Su inquietud son los primeros síntomas de la profunda crisis de conciencia que lo afectará gravemente.
Vallejo atribuye su malestar al alejamiento de los problemas que atormentan a la humanidad avasallada, pero al mismo tiempo se resiste a ver en el marxismo la solución aunque sospecha que un sistema enteramente nuevo ha de implicar algún mejoramiento real para las masas trabajadoras y frustradas.

En octubre de 1928 viaja por un mes a la Unión Soviética, y a su vuelta en París rompe con el Aprismo (Alianza Popular Revolucionaria Americana), fundado por Víctor Raúl Haya de la Torre, del que había sido simpatizante, y crea la célula marxista peruana.

Publica Poemas en Prosa , Contra el secreto profesional y escribe el volumen de relatos Hacia reino de los Sciris que aparecerá póstumamente en Lima en 1944.
Entre 1929 y 1930 profundiza su estudios del marxismo y se afirma su militancia, dentro del marxismo pero diferenciándose del comunismo soviético.
A la vuelta de su segundo viaje a Moscú inicia El arte y la revolución , y la obra teatral   Moscú contra Moscú , más tarde intitulada Entre dos orillas corre el río . En mayo de 1930 pasa un mes en España, donde concluye la segunda edición de Trilce . A su vuelta es declarado «indeseable» y expulsado del territorio francés por lo que regresa a España. ??

En 1931 asiste a la proclamación de la República , según sus biógrafos en perfecta indiferencia, no exenta de amargura, ya que considera que «Una revolución sin efusión de sangre -y la experiencia lo confirma- no es una revolución». ?Pese a ello, se inscribe al Partido Marxista Español y enseña las primeras nociones del marxismo a estudiantes obreros simpatizantes.
Por esa época traduce tres obras de escritores franceses mientras escribe, y logra publicar, El tungsteno, novela proletaria ,   emergida de sus experiencias en la Hacienda «Roma».
También publica Rusia en 1931 , de gran éxito editorial ya que agota tres ediciones en cuatro meses. Sobre pedido escribe Paco Yunque , un cuento para niños, pero el editor lo rechaza por considerarlo «demasiado triste».
Ese mismo año hace su tercer y último viaje a la Unión Soviética, donde presencia un grave accidente de trabajo que lo afecta profundamente.

En grave situación económica procura infructuosamente colocar Moscú contra Moscú , presentar El arte y la revolución , y otra pieza de teatro, Lock out . También le es rechazado Rusia contra el segundo plan quinquenal , pese al éxito de Rusia en 1931 y la ayuda de Garcia Lorca que le acompaña en todas sus gestiones.
Con todas las tentativas fracasadas por la violencia e ideología de sus obras Vallejo, que había esperado mucho de su teatro, queda desconcertado y decide su regreso a Francia.

Aunque es sólo tolerado en territorio francés,   adonde regresó clandestinamente, asiste a una de las más peligrosas manifestaciones de aquella época contra «Las cruces de fuego» (partido de ultra derecha) arriesgando una nueva y definitiva expulsión.?
A principios de 1935 propone una selección de sus versos a un editor de Madrid, quien acepta la propuesta. Por una extraña razón del destino la respuesta no llega sino hasta luego de declarada la guerra civil en España.

En 1936 Vallejo se restringe a un «reposo forzado» debido a su intransigencia frente a lo que llama «las medias tintas». Entre otras divergencias no podrá admitir un «frente popular». Pero la guerra civil y ante la magnitud del acontecimiento, Vallejo depone toda discrepancia, colaborando de inmediato en la creación de «Comités de Defensa» y colectas de fondo, mientras emprende una serie de artículos en los que denuncia lo inicuo de la no-intervención, sólo provechosa al fascismo no tanto franquista como internacional.
Viaja a Barcelona y Madrid, y de regreso en Paris se aparta de la obra poética y escribe sólo artículos contra el fascismo.
En Julio parte nuevamente para España a un congreso internacional de escritores antifascistas, ante el cual es nombrado delegado del Perú.

De regreso en París, durante Setiembre bruscamente y en unos 80 días, escribe 25 poemas, los últimos de Poemas Humanos y España, aparta de mi este cáliz . ?Durante Diciembre escribe La piedra cansada . El 13 de marzo de 1938 se siente cansado, tiene fiebre y carece totalmente de apetito.

Mucho más grave de lo que sus amigos creen, demora en ser trasladado a una clínica.
Por desidia o antipatía el médico que lo atiende no le da mayor importancia, y después de una dura agonía muere Vallejo el 15 de abril de 1938.
Sólo mas tarde se sabrá que sucumbió a un viejo paludismo, reaparecido despues de 20 o 25 años a consecuencias de un estado general de debilidad.