La loçana andaluza

Delicado, Francisco

276 pages - In Spanish
Edición Crítica, Notas y Comentarios
Tatiana Bubnova
ISBN: 978-1-934768-11-2
Library of Congress Control Number: 2008927602

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El Retrato de la Loçana andaluza (ca.1528-1530), de Francisco Delicado, es una obra rescatada del olvido secular a mediados del siglo XIX.
Publicada anónimamente, el único ejemplar que se conoce fue hallado en la Biblioteca Imperial de Viena en 1845.
El nombre de su autor fue deducido por casualidad a partir de la edición que hizo Delicado en Venecia del Amadís de Gaula, en la que se identifica como el autor de La Lozana.

Esta obra dialogada es la descripción de la vida de una meretriz española que vive en Roma entre 1513 y 1528.
El autor, un oscuro clérigo español que por un tiempo tuvo una parroquia en Roma, padeció sífilis y en una estancia en el hospital plasmó sus experiencias de la vida romana de bajos fondos en este curioso libro, escrito en un idiosincrásico español con inserciones en italiano, catalán, latín, etc.

Además del Retrato, Delicado escribió un tratado sobre la cura de la sífilis, El modo de adoperare el leño de India occidentale, y un manual para sacerdotes españoles en Roma, Spechio vulgare per li Sacerdote che administranno in ciascheduna parrochia.
Además, en La Lozana menciona otra obra suya, ¿  De consolatione infirmorum, que hasta ahora no ha sido encontrada.

Aunque aislado en su contexto de los vínculos con la literatura peninsular, Delicado se muestra como lector de La Celestina, de las obras de Torres Naharro y de Diego de San Pedro, de Fernando del Pulgar y de las anónimas Coplas de Fajardo, por más señas Carajicomedia.
No se sabe si La Lozana fuese conocida por sus contemporáneos, pero se han hecho hipótesis de que la hubiese leído Cervantes y tal vez Francisco López de í_beda.

El hecho es que sus lecturas empiezan a partir de las primeras publicaciones del siglo XIX.
Marginada de la literatura canónica en calidad de un libro «inmundo y feo» (Menéndez Pelayo) y destinada al principio casi exclusivamente a colecciones de «libros raros y curiosos», empieza a revalorarse hacia mediados del siglo XX.
El lenguaje de la obra, arcaizante y de orientación andaluza, salpicado de coloquialismos y expresiones paronomásicas, que evoca a personajes folklóricos y de la vida real, es único.
La profusión de personajes pintorescos, desde prostitutas y rufianes de la más baja estofa, hasta prelados y embajadores que usan sus servicios, permite imaginar la estructura de la sociedad romana en un corte transversal.
Ahora bien, esta vida está girando en torno a la satisfacción de los intereses más elementales (comida y vivienda para unos, sexo para todos) y muy pocas veces incursiona hacia los horizontes más elevados de la vida.
Un diálogo vivo, un autor que participa en la vida de sus personajes y escribe su obra en sus mismas páginas, la aparición de una heroína con aspiraciones que se adelantan mucho a su época, pues ella quiere vivir «libre y no sujeta a ninguno» y construye su propia vida después de unas experiencias negativas de la dependencia de un hombre, hacen que La Lozana sea de un gran interés para el lector contemporáneo, que puede encontrar en la obra técnicas novedosas que se reconocen como familiares en la literatura del siglo XX.

Mencionado por Menéndez Pelayo en los Orígenes de la novela, actualmente el Retrato de la Lozana andaluza está siendo revalorado como una obra maestra y ocupa un lugar en la historia de la literatura española entre las secuelas de La Celestina y los antecedentes de la picaresca y, desde luego, como un precursor de la novela moderna.
Su heroína representa interés además para los estudios de género, como un ejemplo de autoconciencia de ser mujer y de querer ejercer el poder sobre su propio cuerpo y de construir su propia vida fuera de las reglas que impone el ámbito patriarcal.

Esta edición va dirigida a los estudiantes de la literatura española.
Sin pretender ser una edición crítica, y tomando en cuenta el trabajo que se ha hecho hasta la fecha por otros editores, va a proponer una transcripción que sea legible para el lector contemporáneo, sin eliminar el sabor arcaizante de la obra, va a contener comentarios lingí_ísticos, históricos, literarios y tratará de resolver las dificultades textuales en la mayor medida posible.