La charca

Zeno Gandía, Manuel

176 pages - in Spanish
Annotated Edition
notes revised by prof. Asima F.X. Saad-Maura

ISBN: 987-1136-31-5
Library of Congress Control Number: 0

Printed copy: U$ 18.20.-  add to cart
Evaluation copy: U$ 11.83.-  add to cart
Online access: U$ 9.99.-  add to cart

La condición de médico y político de Manuel Zeno Gandía se unen a la del escritor para transformar la tensión dramática de La Charca en material de profunda reflexión sobre los males que aún hoy –con variantes sólo formales– aquejan a las sociedades latinoamericanas en general, y a Puerto Rico en particular.

Dentro de la serie de Crónicas de un mundo enfermo, La charca (1894) es la de mayor logro literario. A medida que el lector se adentra en la trama el relato de la vida de los jornaleros, tersamente expuesta y sin adjetivaciones panfletarias, se yergue en dura denuncia. Las discusiones entre el culto y librepensador Juan del Salto y sus amigos –el médico Dr. Pintado y el clérigo P. Esteban– se contraponen al resultado del drama para conformar un llamado de atención dirigido a las clases ilustradas que, habiendo ocupado décadas en la discusión de teorías sobre mejoras sociales, han resultado incapaces de llevar a la práctica un entramado político-jurídico que humanice la vida de las clases desposeídas y les fomente prácticas que promuevan su crecimiento.

Zeno Gandía, al modo de Balzac y Pérez Galdós, inicia en La Charca un universo narrativo con personajes que representan tipos característicos, y que luego –a veces bajo diferentes nombres– reaparecerán en narraciones posteriores. La sociedad degradada por sus pasiones y empeorada por la mentalidad colonial, primero bajo España y luego bajo Estados Unidos de Norteamérica, constituye el eje de sus novelas de un tono simultáneamente naturalista y culto.
(1855 - 1930)
Médico, político y escritor puertorriqueño.

Residente en Barcelona desde niño con su familia, Zeno Gandía estudió medicina y cirugía en Madrid. En 1875 ya como médico se trasladó a Francia para realizar su internado.
Vuelto a Puerto Rico en 1876 ejerció como médico, dedicándose también al periodismo, la política y las letras. Fundó el primer Partido Autonomista y fue delegado a la Asamblea Constituyente del Partido Autonomista celebrada en Ponce en 1887.
A partir de la Guerra Hispanoamericana, en 1898 Zeno Gandía se identifica más como hombre público, e integra un grupo compuesto por Eugenio María de Hostos, Henna y otros, cuyo propósito consistía en solicitar al presidente estadounidense McKinley el derecho de Puerto Rico a determinar su destino político. Fue el primero en proponer la fundación de un partido independentista en Puerto Rico. Bajo el régimen estadounidense fue delegado de la Cámara en 1900 y 1907.

Como poeta sus obras figuran en el Parnaso Puertorriqueño (1920) de Enrique Torres Rivera, en el Nuevo Cancionero de Borinquén, en 1872, en la Antología de Poetas Puertorriqueños (1879), y la Antología de la poesía cósmica puertorriqueña (2002) de Manuel de la Puebla, entre otras.

Como periodista fue redactor de La Opinión, periódico fundado por él en 1900. también fundó en Ponce El Estudio en 1896 junto con Amy Braschi. Compró y dirigió de 1902 a 1914 La Correspondencia. Durante su incursión en este último periódico importó a Puerto Rico el primer monotipo y la primera rotativa tubular, aparte de otras reformas de diversa índole.

Como novelista publicó la serie que tituló Crónicas de un mundo enfermo. Dentro de esta serie, La charca (1894) es la de mayor relevancia social y literaria, y constituye una aguda radiografía de la miserable vida de los jornaleros, una dura denuncia de ciertos vicios sociales y un llamado de atención dirigido a las clases ilustradas que defienden en la teoría cambios sociales que luego son incapaces de llevar a la práctica.
Garduña (1896) aborda una situación social similar, que gira alrededor de la falta de escrúpulos de un abogado, quien sale airoso en sus manejos intrigantes gracias a la inmoralidad egoísta de una comunidad en plena descomposición, campo fértil para los turbios intereses de abogados, comerciantes, prestamistas y demás influyentes que impiden, con sus tejemanejes el desarrollo de todos los grupos sociales. La misma denuncia acerca de los responsables del inmovilismo en las sociedades hispanoamericanas de finales del XIX y comienzos del XX da sentido a El negocio (1922).

Sus ideas políticas están claramente plasmadas en su última novela, Redentores (1960), uno de los primeros textos de las Letras puertorriqueñas que aborda el fenómeno de la emigración a los Estados Unidos de América. En ella la tensión no procede del enfrentamiento entre puertorriqueños y norteamericanos, sino de las posturas encontradas de los propios estadounidenses, divididos entre los sostenedores del espíritu imperialista y los partidarios de los derechos soberanos de Puerto Rico. Áureo del Sol, uno de los protagonistas de esta obra, encarna la mentalidad acomodaticia -objeto de la crítica de Zeno Gandía- de aquellos puertorriqueños que, en función de sus propios intereses, apoyaron las acciones imperialistas.

Zeno Gandía
, al modo de Balzac y Pérez Galdós, ha creado un universo narrativo con personajes que reaparecen en varias narraciones o presentan tipos característicos bajo diferentes nombres. La sociedad degradada por sus pasiones y empeorada por el colonialismo, primero bajo España y luego bajo Estados Unidos de Norteamérica, es el eje de sus novelas.

Obras principales:

Resumtia Indo-antillana (investigación histórica); Influencia del clima en las enfermedades del hombre (trabajo científico) los cuentos Rosa y Luciano, Una infeliz y un infame, El monstruo y Rosa de Mármol.

Novelas –parte de las cuales llevan el subtítulo de Crónicas de un mundo enfermo y se consideran entre la mejor literatura de su género– La Charca, Garduña, El Negocio y Los Redentores.

Poesías: La señora Duquesa, La palmada, El microscopio, Tras de la tumba, La flor y el lodo y Madrigal.